Lo que debería ser la recompensa al gran trabajo realizado durante la temporada se ha convertido en una carrera contrarreloj para recaudar fondos para el Club Patín Arroyo Sotoverde. El Cuarteto Somnia, formado por Ana García, Irene Sánchez, Ada Trejo y Sara Sánchez, ha logrado una histórica clasificación para el Campeonato del Mundo de Patinaje Artístico que se celebrará en Asunción (Paraguay), pero su participación depende ahora de un importante esfuerzo económico que deben asumir las familias.
Las cuatro deportistas se proclamaron subcampeonas de España en categoría júnior en la que era su primera temporada compitiendo como cuarteto. Un resultado inesperado que les abrió las puertas del Mundial y que supone un hito para el patinaje artístico de Castilla y León, donde nunca antes un cuarteto o grupo show había alcanzado una cita mundialista.
Sin embargo, tras la alegría del triunfo llegó el golpe de realidad. A diferencia de los patinadores individuales y de parejas, cuyos desplazamientos internacionales son financiados por la Federación Española, los cuartetos están incluidos dentro de la modalidad show, una categoría cuyos participantes deben costearse completamente la asistencia a campeonatos internacionales.
Solo los vuelos a Paraguay rondan actualmente los 1.500 euros por persona. A ello hay que añadir alojamiento, manutención, transporte de material, preparación previa y los gastos de la presencia de las entrenadoras Lucía Félix y Paula Álvarez, la base de este gran proyecto competitivo.
«Tenemos decidido que vamos a ir, pero ahora toca encontrar la manera de hacerlo posible», explica Lucía Félix. «El Mundial implica volver a plantear toda la temporada. Hay que seguir entrenando, trabajar con especialistas externos y asumir unos gastos muy elevados».

Un castillo construido en tiempo récord
La historia del Cuarteto Somnia comenzó casi por casualidad. Fueron las propias patinadoras quienes, a través de una encuesta interna del club, decidieron competir en equipo. De aquella idea surgió un proyecto completamente nuevo que nadie imaginaba que pudiera llegar tan lejos en tan poco tiempo. «Ni las entrenadoras ni las patinadoras habíamos hecho nunca cuarteto. Nuestro objetivo era aprender y adquirir experiencia», recuerda Lucía.
El resultado superó todas las expectativas. Tras una preparación complicada y semanas de entrenamientos en las que la coordinación grupal no terminaba de funcionar, el equipo firmó una actuación brillante en el Campeonato de España. «Fuimos sin la presión de tener que ganar y cuando vimos que estábamos en el podio fue algo increíble», comenta Ada Trejo.
Mucho más que una competición
Para las cuatro jóvenes deportistas, el Mundial representa el cumplimiento de un sueño que comenzó siendo niñas. «Siempre piensas en llegar algún día a un Mundial, pero no imaginas que realmente pueda suceder», señala Irene Sánchez.
Más allá del resultado deportivo, la experiencia tiene un valor especial por tratarse de un grupo de amigas que han crecido juntas dentro y fuera de la pista. «Somos compañeras, pero también amigas. Lo que vamos a vivir juntas no se nos va a olvidar nunca», afirma Ana García.
Llamamiento a empresas y colaboradores
Con el objetivo de reducir la carga económica de las familias, el club ha iniciado distintas acciones para recaudar fondos: venta de camisetas y pulseras, sorteos solidarios y la organización de eventos benéficos.
La presidenta del club, Henar Calderón, insiste en que el objetivo no es pedir regalos, sino encontrar apoyos que permitan a las deportistas representar a España en igualdad de condiciones. «No estamos hablando de un capricho ni de un lujo. Han trabajado muchísimo para llegar hasta aquí y queremos que puedan vivir esta experiencia junto a las dos entrenadoras que hicieron posible este proyecto», afirma.
Mientras continúa la preparación para Paraguay, el Cuarteto Somnia sigue entrenando con la misma ilusión, la diferencia es que ahora, además de competir sobre la pista, deben conseguir los recursos necesarios para que un sueño ganado con esfuerzo no se quede en tierra por falta de financiación.
