Elena intenta ocultar a su marido Fran una infidelidad, pero lo que comienza como una pequeña mentira acaba escapando de su control. Sus amigos, un peculiar chamán y una sucesión de decisiones cada vez más disparatadas harán que mantener el secreto resulte imposible. «Todos hemos dicho alguna mentirijilla pensando que no pasaba nada», explica Samanta Villar, que se pone en la piel de Elena. La actriz destaca que la obra no pretende juzgar a sus personajes, sino que «no hay sermón ni moraleja, solo mucha risa».
Frente a ella está Fran, interpretado por Gonzalo Trujillo, un «hombre inocente y profundamente enamorado de su mujer» que define la función como «una comedia de enredos disparatada». La amiga de Elena, Natalia, aporta todavía más energía al conflicto. Beatriz Rico interpreta a una mujer extrovertida, impulsiva y sin filtros. Para la actriz, el texto destaca porque «es brillante, tiene un ritmo rápido que engancha al espectador».
Y cuando parece que el enredo ya no puede crecer más, aparece el Chamán, interpretado por David Trabucchelli, junto a Julio. El peculiar personaje aporta una dosis de surrealismo a la historia. «Tiene algo de volver a ser un niño pequeño: jugar, probar cosas y no tener miedo al ridículo», apunta.
Entre mentiras, confesiones y situaciones cada vez más absurdas, la obra de teatro «Miénteme» plantea una muy buena pregunta que queda sobre la mesa: ¿es mejor afrontar la verdad o seguir mintiendo para evitar sus consecuencias?