El Ayuntamiento de Arroyo de la Encomienda impulsará un plan de choque fiscal con el objetivo de aliviar la carga tributaria de los vecinos y compensar el impacto de la nueva tasa de basura, cuya implantación viene determinada por la normativa estatal. La medida fue anunciada por el alcalde durante el Pleno ordinario celebrado este miércoles.
Reducciones
La medida contempla una reducción del 5% en las tasas de vados y del impuesto sobre vehículos de tracción mecánica (IVTM), una rebaja del 3% en el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) y la creación de bonificaciones de hasta el 50% en la tasa de basura para aquellos vecinos que acrediten buenas prácticas en materia de reciclaje y gestión de residuos, gracias a las nuevas cerraduras inteligentes instaladas en los contenedores de orgánica.
Con esta iniciativa, el equipo de Gobierno da cumplimiento al compromiso anunciado por el alcalde, Sarbelio Fernández, cuando el Ayuntamiento se vio obligado a implantar la nueva tasa de basura para adaptarse a la legislación estatal: «Desde el primer momento dijimos que, si el Gobierno de España obligaba a los ayuntamientos a implantar esta tasa, buscaríamos fórmulas para que el impacto sobre el bolsillo de nuestros vecinos fuera el menor posible. Este plan de choque fiscal responde precisamente a ese compromiso».
Realidad en 2027
El alcalde recuerda que el Ayuntamiento no solo trabaja ya en la modificación de la ordenanza que permita aplicar esas nuevas bonificaciones para la tasa de basura, sino que ahora da un paso más reduciendo otros tributos municipales para compensar ese incremento. Todo ello será una realidad en 2027.
«Nuestro objetivo siempre ha sido el mismo: que los vecinos paguen lo menos posible. IPAE lleva más de diez años sin subir impuestos, pero no podemos evitar una obligación legal impuesta desde fuera. Este es el plan de choque al que me comprometí y con el que compensar el impacto del ‘basurazo’ impuesto por el Gobierno a los arroyanos», afirma.
Unas cuentas saneadas
El alcalde destaca además que la situación económica del Ayuntamiento permite adoptar estas medidas gracias a una gestión basada en el equilibrio presupuestario, la contención del gasto y el incremento de la eficiencia en los servicios municipales. «Cuando las cuentas están saneadas, los beneficios de una buena gestión deben repercutir directamente en los vecinos. Esa es nuestra forma de entender la política municipal: administrar con rigor para poder bajar impuestos siempre que sea posible».
Las nuevas reducciones fiscales se incorporarán a las correspondientes ordenanzas municipales y supondrán un nuevo alivio para las economías familiares, reforzando la apuesta del Ayuntamiento por mantener una de las presiones fiscales más competitivas del entorno sin renunciar a la calidad de los servicios públicos.
