Hace apenas unos meses, Sandra Francisco Casado escribía por puro desahogo. Hoy, su novela ‘Diario de una chica con talento para el desastre’ se ha colado entre los libros más leídos de Amazon España.
Sandra, que firma bajo el acrónimo Clara Lane S., no empezó escribiendo con la idea de publicar. Lo hacía para ella, como una forma de evasión en medio de su rutina diaria. ‘Al principio se lo pasaba a mis amigas’, cuenta. Hasta que un día decidió probar suerte sin imaginar hasta dónde llegaría.
Y llegó lejos. En solo tres semanas, su libro ha acumulado más de 100.000 páginas leídas en Kindle Unlimited, se ha mantenido durante una semana en el Top 100 general de Amazon España y ha alcanzado el número uno en la categoría de ‘Segundas Oportunidades’. Todo ello sin campaña, sin editorial detrás y sin más impulso que el boca a boca y las recomendaciones en redes.
Madre de tres hijos, Sandra recuerda con humor una frase que siempre le había acompañado, «en la vida hay que escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo». Ella ya había plantado varios árboles y formado una familia. Solo le faltaba escribir ese libro.
Fluyendo entre palabras
Se define como una ‘escritora brújula’, de las que avanzan guiadas por la intuición. ‘No me ciño a un ideal, voy cambiando cosas muchas veces’, explica. Esa forma de crear, más libre y caótica, es precisamente la que ha dado forma a una historia cercana, imperfecta y fácil de sentir como propia.
Sentirse identificado
Quizá por eso su protagonista, Sara Díaz, ha conectado tanto con las lectoras. No es idílica ni inalcanzable. Es alguien que podría ser cualquiera, una mujer que se equivoca, que duda, que se enfrenta a un giro inesperado, un audio enviado por error a su jefe, y que, sin buscarlo, acaba encontrando algo nuevo en medio del desastre.
La respuesta del público ha sido, para Sandra, lo más impactante de todo. «Todo el mundo lo sueña, pero cuando pasa, me sorprendió muchísimo”, reconoce. Ver cómo el libro escalaba posiciones en Amazon fue casi irreal. «Flipaba. No me lo creía».
Sin equipo, sin estrategia y sin pretensiones iniciales, su historia se ha abierto paso entre miles de títulos. Y lo ha hecho, conectando con cada uno de los lectores.