Durante años, Arroyo de la Encomienda ha sido un municipio que se entendía de un solo vistazo, donde la vida transcurría tranquila y cercana sin sobresaltos, en el que el paso del tiempo parecía medirse más por las estaciones que por los cambios. Hoy, basta con mirar con un poco de atención para notar que algo ha cambiado.
El crecimiento de Arroyo no ha sido de golpe. Ha ocurrido poco a poco, casi en silencio, pero con una constancia que ha transformado tanto su forma como su identidad, consolidando un municipio que avanza, como Melendi canta en su mítica canción, ‘sin pausa, pero sin prisa’.

Las cifran hablan por si solas
Los números ayudan a poner palabras a esa transformación.
Según los datos oficiales del Ayuntamiento, el municipio cerró el año 2025 con 23.304 habitantes, 504 más que un año antes y 3.000 más que al comienzo de esta década, alcanzando un crecimiento del 2,2% para consolidarse como uno de los municipios con mayor crecimiento de Castilla y León, con una proyección al alza constante. No se trata solo de cuántos son, sino de cómo es la población que llega y se queda.
Un municipio joven
Mientras buena parte de la comunidad autónoma lucha contra el envejecimiento y la pérdida de habitantes, Arroyo presenta un perfil muy distinto. Este rejuvenecimiento no es casual. Arroyo se ha convertido en un destino habitual para familias jóvenes que buscan proximidad a Valladolid, buenas comunicaciones y un entorno residencial que combine servicios y tranquilidad

Crecer desde dentro
El aumento de población del municipio no depende únicamente de la llegada de nuevos vecinos. Arroyo también crece desde dentro.
En 2024 se registraron alrededor de 210 nacimientos, frente a 58 defunciones, lo que arroja un saldo vegetativo positivo de +152 personas, el más elevado de Castilla y León. En una comunidad acostumbrada a balances negativos, este dato sitúa a Arroyo como una excepción.
Acompañar el crecimiento
Crecer, incluso cuando se hace con calma, necesita respuestas. El aumento de población hace que las necesidades crezcan, consciente de ello, el Ayuntamiento ha incrementado el presupuesto municipal hasta los 21,8 millones de euros en 2025, un aumento superior al 14 %, destinado a reforzar infraestructuras, mantenimiento urbano y servicios esenciales.

Lo que fue y lo que será
Arroyo de la Encomienda vive hoy en ese punto intermedio que comparten muchos municipios en ese proceso de transformación.
Ya no es el pueblo de hace muchos años, pero tampoco aspira a ser una gran ciudad. Su reto es completamente distinto, crecer sin dejar de reconocerse. Arroyo combina lo familiar de un pueblo con la dinámica de un municipio en expansión, espacios verdes que se integran en el municipio, instalaciones deportivas, programación cultural estable, servicios comerciales que atraen a vecinos de otras localidades y multitud de centros educativos.

Arroyo de la Encomienda se consolida como un lugar atractivo tanto para emprender como para vivir. Diego Valdés, entrenador y socio fundador de NOVA, destaca que «se trata de un sitio ideal para abrir un negocio gracias a su plena expansión y la cantidad de gente joven que hay». Esta percepción coincide con la de sus vecinos, como Mar Téllez, quien resalta que «el municipio ofrece multitud de actividades tanto para adultos como para niños».
Cada calle nueva, cada barrio que se levanta y cada escuela que abre sus puertas escribe un poco más la historia de un municipio que se sigue construyendo día a día. Este cambio no ha sido de golpe. Ha cambiado paso a paso. Y quizá ahí resida la mayor de la fortalezas, saber avanzar sin hacer ruido, pero sin detenerse.

«Estos resultados son fruto del trabajo diario para mejorar la calidad de vida de Arroyo»
Sarbelio Fernández, Alcalde de Arroyo de la Encomienda

Covadonga Iglesias, vecina de Arroyo de la Encomienda

Diego Valdés, Socio Fundador de NOVA

Mar Téllez, vecina de Arroyo de la Encomienda