La campaña de rebajas ha comenzado con un moderado optimismo en Río Shopping.
Desde el pasado 7 de enero y hasta finales de febrero, los descuentos vuelven a marcar el ritmo del consumo, con un gasto medio previsto de 105 euros por persona en Castilla y León, una cifra similar a la de años anteriores.
El centro comercial, considerado el mayor de Castilla y León, recibe cerca de un 25% de visitantes procedentes de otras provincias. «Somos el lugar de encuentro preferido por los castellanoleoneses y el centro de referencia de Valladolid”, señala su gerente, Juan Ros, quien subraya que los primeros días de rebajas “siempre son muy potentes a nivel de visitantes, especialmente los fines de semana”.
Las compras online han irrumpido con fuerza en nuestras vidas pero poco a poco se comienza a reflejar un equilibrio con las tiendas físicas, «Conviven, pero de forma distinta a hace unos años», apunta Ros.
Aunque el canal digital ha ganado terreno en comodidad y rapidez, la tienda física mantiene su peso en periodos de descuentos. «Muchos clientes quieren ver, tocar y probar los productos, y llevárselos en el momento. Lo online y lo físico no se excluyen, se complementan» concluye.
Desde detrás del mostrador
Desde las propias tiendas, la percepción es más prudente. Diana, dependienta de Krack, reconoce que las rebajas «han sido peores en comparación a otro años», y que «los clientes ya no se esperan tanto a estas fechas porque hay promociones durante todo el año”.
Una opinión similar comparte Seila, encargada de Décimas, quien considera que esta campaña está siendo «más floja que otros años». «Antes la gente esperaba al día 7 de enero, ahora ya no. Las compras online nos han afectado mucho», señala, y advierte de que «si las rebajas no evolucionan, dejarán de existir tal y como las conocemos».
Mientras tanto, las rebajas de invierno avanzan entre descuentos, escaparates llenos y consumidores cada vez más informado, que combina prudencia y planificación

