El próximo sábado 18 de abril, a las 20:00 horas, la Casa de la Música y el Teatro de Arroyo de la Encomienda acogerá la obra ‘Donde mueren las palabras’, una historia que sigue a cuatro amigos de la infancia que deciden dejar atrás su ciudad natal para comenzar una nueva vida en Madrid en busca de sus sueños. Lo que comienza como una aventura compartida pronto se ve sacudido por mentiras, secretos, envidias y celos que pondrán a prueba una amistad que parecía inquebrantable. Escrita y dirigida por Ángel Caballero, la obra está protagonizada por David Trabucchelli, el propio Caballero, Iván Montes y Marcos Orengo.
Mucho más que una obra
Ángel Caballero habla de esta obra como un proyecto «especialmente significativo» dentro de su trayectoria. Aunque reconoce que «todos sus trabajos tienen un valor especial», destaca que «‘Donde mueren las palabras’ marcó un punto de inflexión en mi carrera porque fue la primera vez que me animé a escribir y dirigir teatro».
El éxito de la obra, además, le abrió puertas en un ámbito profesional que hasta entonces no había contemplado. A ello se suma el carácter autobiográfico de la misma, ya que está inspirada en sus amigos de toda la vida, lo que refuerza aún más el vínculo emocional que mantiene con ella.
En la función, Ángel Caballero interpreta a Ángel, un personaje que define como «ese amigo divertido y algo alocado que todos reconocen, un ‘eterno Peter Pan’ que, de forma inesperada, se ve obligado a enfrentarse a la madurez». Un proceso que, como en la propia obra, está cargado de contradicciones y aprendizajes.
Un giro inesperado
El camino de la obra no ha estado exento de dificultades. Tras varias temporadas en el Teatro Lara de Madrid, el equipo tenía previsto iniciar una gira en 2020 que se vio interrumpida abruptamente por la pandemia. Sin embargo, ese mismo año la obra fue finalista al Premio Nacional de Literatura Dramática, un reconocimiento que, según explica el propio autor, «permitió devolverla al foco y reactivar el proyecto». Gracias a ello, la gira pudo retomarse y continúa desarrollándose con éxito en la actualidad, convirtiendo aquel momento de incertidumbre en un impulso inesperado.
Expresar lo que sentimos
Angel Caballero considera que uno de los principales valores de la obra es «su capacidad para conectar con el público a través de temas universales». La función transita entre el humor y la emoción, invitando al espectador a reír, emocionarse y reconocerse en unos personajes que, en el fondo, reflejan vivencias y sentimientos comunes. En este sentido, el autor espera que «quienes acudan al teatro no solo disfruten de la experiencia, sino que reflexionen sobre la importancia de expresar lo que sentimos y de no dejar que las palabras queden sin decir entre las personas que queremos».
El teatro ocupa un lugar central en su vida. Asegura que «no fue una elección consciente, sino una vocación que nació de forma casi inmediata» cuando, con apenas ocho años, asistió por primera vez a una representación de Después de la lluvia, de Sergi Belbel. Asumir simultáneamente las tareas de escritura, dirección e interpretación es, reconoce, un reto exigente que debe adaptarse para que el resultado final funcione.
