La Casa de la Música y el Teatro acogerá el próximo 29 de noviembre la obra ‘Una cuestión de formas’, una comedia tan divertida como incómoda, que invita al espectador a reflexionar sobre la manipulación, las apariencias y los límites del amor, protagonizada por Lluvia Rojo, Esther Acebo, Bernabé Fernandez y Chema Coloma.
Basada en el texto del dramaturgo estadounidense Neil LaBute, la pieza combina la ligereza de la comedia romántica con un trasfondo ácido y moral, en el que el arte, el poder y la identidad se entrelazan para cuestionar hasta qué punto somos capaces de cambiar o de permitir que nos cambie por amor.
Múltiples capas
Lluvia Rojo, define ‘Una cuestión de formas’ como una obra provocadora «es, ante todo, una comedia, pero de múltiples capas». La actriz, que interpreta a Jenny, asegura que en la superficie «es una historia divertida, cercana a la comedia romántica, con algún enredo y giro inesperado», pero que en el fondo «es un drama moral en el que nos preguntamos hasta dónde somos capaces de llegar por amor».
Rojo confiesa que la obra no deja indiferente: «Muchos espectadores nos han dicho que deja un poso duradero, que sigue resonando en la mente tiempo después»
Una invitación a la reflexión
Esther Acebo, conocida por su papel en La Casa de Papel, interpreta a Evelyn, una artista que busca la belleza y la creación por encima de cualquier código ético o moral. «Es una comedia ácida, áspera, con momentos divertidos y otros difíciles de digerir, pero que invita a reflexionar», señala.
La actriz destaca la vigencia del texto: «Aunque tiene más de veinte años, sigue siendo mordaz. Nos hace replantearnos cómo nos relacionamos, cuánto valor damos a lo superficial y qué estamos dispuestos a sacrificar para gustar o ser aceptados».
Esther plantea el teatro como «un templo para el actor» en el que «poder seguir creciendo, buscando, investigando, para mi es un regalo poder disfrutar de esta obra, desde el día del estreno hasta el último día» concluye.


Límites éticos
Bernabé Fernández, que da vida a Adam, describe la obra como «una reflexión sobre los límites éticos de la manipulación en las relaciones y la capacidad del ser humano de mostrar sus lados más oscuros cuando tiene poder».
«Adam es alguien que ha sido espectador de su propia vida, hasta que la llegada de Evelyn le empuja a cambiarlo todo ‘por amor’ A partir de ahí, la traición sobre todo hacia sí mismo se convierte en parte integral de su vida», explica.
Para Fernández, la fuerza de ‘Una cuestión de formas’ reside en su engañosa ligereza: «Parece una comedia romántica para pasar un buen rato, pero te adentra en un debate intenso sobre la naturaleza humana y la sociedad del narcisismo».
Algo más profundo
El actor Chema Coloma, que completa el reparto, define la obra como «una comedia de enredos de pareja que se convierte en algo mucho más profundo». Sobre su personaje, comenta que «va muy de sobrado, pero tiene muy buen corazón». Coloma resalta además el espíritu de equipo que se respira en cada escena, «somos un grupo que se quiere y se apoya. Si hay algún fallo en el escenario, sabemos que nos tenemos los unos a los otros».
Como resume Lluvia Rojo, «esta obra no termina cuando cae el telón: empieza cuando el espectador sale del teatro y sigue pensando en ella».

