Valladolid volverá a encontrarse con la música de Pablo Milanés en una fecha cargada de simbolismo. El próximo 22 de noviembre, siete años después de que el cantautor cubano actuara en la ciudad, sus canciones regresarán al escenario del Centro Cultural Miguel Delibes con «Eternamente Pablo», un espectáculo que busca mantener vivo el legado de una de las grandes voces de la canción iberoamericana.
La coincidencia no es casual. El 22 de noviembre de 2019, Pablo Milanés ofreció en este mismo centro cultural un concierto dentro de su gira «Esencia», en el que repasó algunos de los temas más representativos de su trayectoria. Ahora, siete años después, Valladolid volverá a acoger su música, aunque esta vez a través de un homenaje que contará con personas especialmente vinculadas a su vida y a su carrera. La actuación tendrá lugar, además, cuando se cumplen cuatro años de su fallecimiento, ocurrido el 22 de noviembre de 2022.
El espectáculo, previsto para las 19:00 horas en la Sala de Teatro Experimental del Centro Cultural Miguel Delibes, contará con la participación de Lynn Milanés, hija del artista, que estará acompañada por el cantante cubano Andrés James, finalista del programa televisivo La Voz, y por músicos que compartieron escenario y trayectoria con el propio compositor. Entre ellos destaca Miguel Núñez, su histórico director musical, pianista y amigo personal durante más de 38 años.
Un homenaje nacido del recuerdo
«Eternamente Pablo» nace del deseo de Lynn Milanés de continuar celebrando y difundiendo la obra de su padre. La iniciativa, impulsada y producida por la compañía Mundo Tributo, dirigida por Jorge Prada, propone un recorrido por algunas de las composiciones más emblemáticas del cantautor, con una puesta en escena que combinará música, recuerdos y emoción.
«A mí me nació la idea hace como dos años, cuando vine para acá, a raíz de la muerte de mi padre, hacerle algo», recuerda Lynn, que reconoce estar «encantadísima» de poder seguir rindiéndole homenaje y contribuir a que su música no caiga en el olvido.
El repertorio abordará canciones que forman parte de la memoria colectiva de varias generaciones y que hablan del amor, el desamor, la sociedad y el arraigo a las raíces. Aunque los arreglos originales servirán como referencia, el equipo creativo también contempla introducir algunos matices y nuevas sonoridades para ofrecer una lectura renovada de determinados temas, siempre desde el respeto a su esencia.
Músicos que compartieron escenario con el artista
Uno de los elementos más especiales de la propuesta será su formación musical. La banda combinará intérpretes cubanos con músicos de la compañía productora y contará con profesionales que trabajaron durante años junto a Pablo Milanés. Es el caso de Miguel Núñez, que participará también en la dirección musical y aportará su conocimiento del repertorio y de los arreglos que acompañaron al cantautor durante buena parte de su carrera.
La presencia de Lynn Milanés permitirá, además, incorporar una mirada personal al homenaje, mientras que Andrés James asumirá buena parte del peso vocal del espectáculo. El joven cantante cubano, que alcanzó la final de La Voz, afronta el proyecto como un importante reto artístico. «No voy a intentar imitarlo porque Pablo Milanés es inimitable. Voy a hacer un humilde homenaje a su legado y a su obra», explica.
La intención es acercar también estas composiciones a las nuevas generaciones, que quizá no hayan tenido todavía un contacto directo con la obra del artista. «No creo que su música llegue a los jóvenes tanto como debería. Para eso está este tributo: para mostrar esta música tan bonita y tan bien hecha a las nuevas generaciones», señala James.
El resultado pretende ser mucho más que un recuerdo. Como resume Lynn Milanés, el objetivo es que el público vuelva a sentir la emoción de las canciones de su padre, pero también la alegría y la vitalidad que transmitía sobre el escenario. «Queremos que el público sienta la emoción de su música, pero también su alegría. Porque mi padre era así: alguien que disfrutaba de la vida y de compartir la música con los demás».