Las calles de Sotoverde, vuelven a llenarse de sustos y terror con motivo de la celebración de Halloween. Lo que comenzó como algo espontáneo se ha convertido en una tradición que ha crecido año tras año. Desde hace más de una década los vecinos del barrio decoran sus casas en la víspera del Día de Todos los Santos atrayendo a cientos de curiosos que acuden para disfrutar del ambiente y por supuesto, a recoger un puñado de caramelos. Las fachadas, rincones y jardines del vecindario se llenaron de calabazas, luces, esqueletos y criaturas de ultratumba que dejaron boquiabiertos a todas aquellas familias que los visitaron.
Meadwell Hill Manor
Entre las iniciativas más importantes se encontraba un año más este proyecto , una respuesta organizada de varios vecinos que quieren mantener viva esta costumbre, y que durante el pasado 31 de octubre ofrecieron dos montajes temáticos en sus domicilios, ‘La Vigila’, un viaje al terror gótico, y ‘Carnevall’ una experiencia circense terrorífica, que pusieron los pelos de punta a los que se atrevieron a adentrarse en ellos.


















